jueves, 28 de julio de 2011
viaje a nuestra jungla interior
jueves, 21 de julio de 2011
despertando los sentidos
desde la primera semana las cosas han evolucionado bastante por aquí. La ampliación y reconstrucción de una de las escuelas está casi terminada y Lucía sigue avanzando en su proyecto de bilingüismo en las aganwadis. Ahora después os dejo con ella, que estaba deseando escribir por primera vez en el blog.
Niños jugando en nuestra visita a la Loving Community.
En cuanto a la escuela en rehabilitación además de incrementar su superficie, hemos incluido un aseo nuevo y una zona de almacenaje para la comida y los juguetes. También ha sido necesario cambiar una de las caras de la cubierta a dos aguas y hemos aprovechado para aumentarle la pendiente y permitir un espacio de ventilación en la parte superior. Dejar sistemas de ventilación en las zonas mas altas de las construcciones aquí en India es muy importante, ya que permiten la renovación del aire caliente que se acumula siempre cerca de la cubierta.
Uno de los momentos que como arquitecto he disfrutado más ha sido al volver a la Bholu 8, que es la escuela que nosotros diseñamos en mi primera etapa aquí. Hesu se encargó de dirigir la obra, y el resultado sólo lo había visto en fotos. Nuestro compromiso fue el de incluir algunas técnicas bioclimáticas que pudieran repetirse en otras escuelas y que con una mínima inversión mejoraran las condiciones interiores de temperatura y renovación de aire. Puede parecer básico, pero en las escuelas que nosotros visitamos estos factores no se tuvieron en cuenta y eran auténticos hornos. Otra premisa era emplear materiales y técnicas locales que se integraran con naturalidad en el entorno. Como protección solar para la fachada sur empleamos un sistema de doble piel a base de “kahtlos”. El khatlo es la cama tradicional guyarati que se puede ver a montones por todo el slum. además de para dormir, la gente la usa para todo: para tender, para poner a secar los platos, para protegerse del sol, e incluso lo emplean a modo de niñera!
El Khatlo, un elemento de la cultura guyarati que sirve para todo.
Desde la primera vez que lo vi me enamoró la versatilidad del khatlo, y aquí está dos años después perfectamente integrado en el slum. Otra de las estrategias bioclimaticas fue elevar la planta del suelo e incluir múltiples huecos de ventilación cruzada. La realidad, es que las profesoras están muy contentas y he podido comprobar yo mismo que la temperatura en el interior es mas baja en comparación con otras escuelas.
Bholu 8. Nuestra primera Anganwadi.
Desde que empleamos el khatlo, Hesu ha tratado de incluir materiales reciclados y elementos de la cultura del slum en cada uno de los proyectos. Aquí tenéis un muro hecho a base de botellas de plástico que los niños del slum ayudaron a buscar y a rellenar de tierra compactada.
El Hesu bromeando como siempre...
Dejemos la arquitectura a un lado para contar algunos otros proyectos alucinantes que se están llevando a cabo aquí. Mi amigo Nimesh, de origen indio nacido en L.A., ha puesto en marcha “Etkava”. Etkava hace referencia al termino inglés “oneness”, que significa algo así como que todos formamos parte de una unidad o ser superior, Dios. Etkava es un musical que Nimesh lleva preparando mas de 8 meses con 16 niños y niñas del slum. En él se representan distintos valores de este ser superior como la compasión, la paz, la honestidad, el amor…Pero este proyecto no trata sobre el musical en si, sino se centra en el desarrollo personal de estos 16 niños. 12 de los 16 han dejado sus hogares temporalmente para asistir al colegio como condición para participar en el musical. Han empezado a convivir juntos y Nimesh les ayuda no solo a practicar el baile y la música, sino en los ayuda en su evolución espiritual. Esta previsto que hagan un tour por India y si todo encaja bien que el tour se extienda al Reino Unido y Estados Unidos. Según Nimesh, el logro de este proyecto no es conseguir hacer el tour, sino que los niños aprendan una serie de valores, convivan, estudien y se desarrollen.
Los niños de Nimesh durante un ensayo.
Otro proyecto que no puedo dejar de contaros es el de mi amigo Ragú. En India hay algo peor socialmente que ser considerado de la casta de los intocables (los que recogen los excrementos humanos) y es ser una anciana viuda, invalida, y sin recursos. Pues bien, Ragú recorre TODAS las mañanas el slum de Tekro para llevar alimento a estas ancianas. En hacer el recorrido total tarda aproximadamente 3 horas.
Pero lo mas alucinante de su labor es que Ragú nació con una deformación en sus piernas que le supone una invalidez total de cintura para abajo. El recorrido lo hace en un triciclo que impulsa pedaleando con una de sus manos mientras lo dirige con la otra. El slum está lleno de cuestas, escalones, baches, agujeros en el pavimento… Esta mañana lo he acompañado y ha sido una para mi una experiencia increíble y un ejemplo verlo pedaleando para completar su recorrido, y todo con una sonrisa en la boca y hablándome de la bondad de Dios durante todo el camino. No tengo palabras para describirlo mejor.
Ragú por las calles del slum... como todos los dias.
La primera parada.
La última viuda que hemos visitado me ha dejado realmente impactado. Su situación es crítica y probablemente muera pronto. Cuando hemos llegado ha empezado a llorar y a decirle a Ragú que quería marcharse ya de este mundo. Ha sido realmente duro. Ragú me pedió que le hiciera una foto. Yo le dije que prefería no hacerlo pero Ragú me insistió… me decía: “pronto no la veré mas”. Pedí a la anciana su consentimiento y saqué la camara. Acababa de llorar y su cara estaba triste… entonces por gestos le pedí que sonriera, pero no funcionó. Le pedía a Ragú que le dijera a la anciana que le dedicará a Dios una sonrisa, que Él la esta esperando desde arriba. La abuela sonrió al instante, y aquí tenéis la foto. Que fé la de esta anciana, ojala la tuviera yo.
Sonriendo a Dios.
¿Os acordais de la silla de ruedas de bajo coste que os mandé la semana pasada? Pues este fin de semana vamos a participar en un programa de distribución a personas discapacitadas en los pueblos del norte de Guyarat… aprovecharemos para conocer también un parque natural que hay por esa zona… ya os contaremos.
Aquí os dejo con Lucia. Un abrazo a todos.
Hola, soy Lucia. Como es la primera vez que escribo en el blog quiero simplemente hacer una pequeña introducción de lo que para mi han significado estos primeros días en India. En las próximas actualizaciones ya os iré contando algo mas sobre el proyecto concreto que estoy desarrollando aquí.
En nuestro segundo día en Ahmedabad fuimos invitados a una cena en silencio para voluntarios de la ONG Manav Sadhna en el ESI (Environnmental and Sanitation Institute). Bueno, pensé, una cena con los voluntarios está muy bien, así voy conociendo a mis compañeros. Para acceder al salón donde nos iban a servir la cena nos hicieron cerrar los ojos haciendo un tren mientras avanzábamos por el jardín. Excepto la vista, el resto de los sentidos empezaron a despertar. Primero el tacto, pues podíamos sentir la textura y humedad de la hierba en nuestros pies. A continuación subimos un escalón y pisamos piedra dura y fría. En ese momento una música india empezaba a sonar, y el olor del incienso nos embriagaba. Al principio, todas estas cosas me parecían divertidas, y me hacían gracia, pero con el paso de los días comprendí que era un mensaje metafórico de lo que India iba a suponer para mi: un DESPERTAR DE LOS SENTIDOS.
Mi siguiente experiencia fue el día que Seva Café cerraba por vacaciones. Creo que Rafa ha hablado alguna vez de este sitio. Bueno, pues por primera vez en 6 años ha cerrado por vacaciones, así que el ultimo día fuimos muchos voluntarios para estar presentes. Cuando se fueron todos los clientes y todo estaba limpio y ordenado, bajamos a la calle a repartir té entre los necesitados de la calle. Al tener que hacer el esfuerzo de ir por a calle buscando expresamente gente necesitada, me di cuenta de lo ciega que había estado todo este tiempo. Siempre habían estado allí, pero yo no les veía. Soy capaz de mirar un escaparate con un indigente delante y no ver más que lo que hay en la tienda.
Mientras repartíamos el té me puse a reflexionar sobre este fenómeno. La verdad, es que yo me he criado en Madrid, y creo que eso ha podido influir algo en mi ceguera. Normalmente la gente que duerme en la calle en Madrid suele tener problemas con el alcohol o con las drogas, por lo que dependiendo del estado en que se encuentren pueden llegar a ser peligrosos, o darte algún susto. Por eso, cuando vamos por la calle, los hacemos invisibles y pasamos de largo, como si fueran un elemento más del paisaje. Con esa mentalidad aterricé en India, donde la realidad es otra, y de ahí el nombre del blog. La gente necesitada que hay en la calle simplemente son pobres, pero no peligrosos. De hecho cuando paseo por los slums el 70% de las personas que me cruzo son niños por lo que el ambiente es muy alegre y enternecedor. Esta experiencia me está sirviendo para abrir los ojos y los sentidos y quitarme todas las mascaras y armaduras que traía puestas y simplemente SENTIR.
Hasta pronto!
miércoles, 13 de julio de 2011
Nuevo párrafo en tiempos de crisis

La última entrada del blog justo antes de salir de la India en 2009 se titulaba “Punto y a parte”. Hace algo mas de un año y medio que me despedí de este país con la intención verdadera de regresar cuanto antes dada la increible experiencia espiritual y cultural que significó para mí. Después de un año, 10 meses y 10 días he aterrizado de nuevo en Mumbai.
Esta vez no me acompaña el “Hesu”, que como ya sabéis algunos se quedó en Ahmedabad tras nuestra última experiencia juntos. Sin embargo, esta vez voy acompañado de la persona más importante de mi vida, Lucía, que ahora duerme a mi lado en la habitación del hotel tras el largo viaje de hoy. Soy muy afortunado de poder compartir esta nueva experiencia con ella.
He de decir que este año y pico ha sido duro en muchos sentidos de mi vida. El gran cambio al regresar de India y Australia ha sido motivo de un importante esfuerzo de adaptación. En especial desde el punto de vista espiritual ha sido difícil encajar en mi yo interior las dos realidades que conozco: la que viví en India y la que de momento me ha tocado vivir en España.
Ha sido difícil encontrar la armonía, y podría decir que con el tiempo en vez de encajar los dos mundos he ido congelando todos aquellos sentimientos que os contaba de mi ultima experiencia aquí. El mundo occidental en el que nos movemos me ha resultado difícilmente compatible con lo vivido en India.
He leído, he meditado, he orado y aun así poco a poco parece que el cansancio de la lucha interior me hubiera hecho aletargar todos esos sentimientos. Con ésto no quiero decir que la fusión de estas dos realidades no sea posible, estoy seguro de que lo es, aunque a mi me falte el conocimiento profundo y la fe suficiente para encajarlos. Es por ello que sentía que debía volver, quizás con algo mas de experiencia y sobre todo con Lucía, ya que juntos y con la ayuda de Dios, espero que podamos descifrar el camino para encontrar esa armonía interior de la que os hablaba antes.
Ahora os hablo de la llegada a Mumbai, hace escasamente 2 horas. Mi primer impacto ha sido el olor a la salida del aeropuerto. Un olor que, podría resultar desagradable a cualquiera, ha despertado en mi interior multitud de sentimientos hermosos y ha sido mi primer vuelco al corazón.

A partir de ahora, os contaremos juntos nuestra experiencia y escribiremos algunas líneas para compartir con vosotros este “nuevo párrafo” de la otra realidad en India y de nuestra historia.
Esta primera parte la escribí la primera noche en India pero no la he podido colgar hasta ahora. Acaba de cumplirse la primera semana de nuestra llegada a India y estos primeros días han parecido meses. Aquí es todo tan intenso que el tiempo parece que se para cada instante.
La llegada a Ahmedabad ha sido muy emocionante. En el aeropuerto nos esperaban mi amigo Jesús y dos voluntarios de Manav Sadhna con unos lassis para celebralo. Los lassis son una especie de yogurt dulce y refrescante que Jesús y yo acostumbrábamos a tomar después de cada jornada en mi primera etapa en India. Al llegar a la casa de voluntarios donde nos estamos hospedando, encontramos el suelo decorado con pétalos de flores al estilo tradicional gujarati, algunos utensilios de cocina y una pequeña compra de comida que Jesús nos había preparado para los primeros días. Desde que llegamos, fueron todo pequeños detalles que nos hicieron muy agradable la primera tarde. Pero lo mas importante y hermoso fue el reencuentro con muchos de los amigos de Manav Sadhna que poco a poco nos fuimos encontrando.
Y con nosotros llegó el monzón. Las primeras gotas cayeron la misma tarde que llegamos y desde entonces no ha parado de llover. La lluvia es un gran regalo para todos, especialmente para esta cultura, ya que la gran mayoría viven de la agricultura en Ahmedabad. El agua ayuda también a limpiar la gran polución y hace que desciendan las temperaturas. Pero no todo es positivo durante el monzon. Por un lado comienza la sesión dura de mosquitos, que trasmiten la mayor parte de las enfermedades, como la malaria. En la ciudad de Mumbai, en 3 días de lluvia la malaría se ha llevado mas de 120 vidas. Nosotros estamos bien protegidos con redes para dormir y una vacuna vía oral que tomamos todos los días, así que no hay porque preocuparse. Sin embargo las condiciones en los slums son muy diferentes… A veces nos quejamos de la seguridad social, de los seguros médicos y del sistema sanitario en general, y yo el primero. No nos damos cuenta de la gran suerte de tener un médico al que acudir, tan simple como eso. Y si con esto los médicos que lean estas líneas se animán… aquí hay mucho trabajo por hacer!
"El Hesu" y sus amigos del slum.
Otro aspecto negativo es que la mayoría de las chabolas y viviendas están tan mal construidas que el agua les entra por todos lados y la mayoría están llenas de goteras…y algo más que goteras. Por eso, la primera labor ha sido ayudar a reparar algunas de las chabolas en el slum. La solución mas rápida y económica en estos casos es el plástico. Así que fuimos al mercado de plásticos de la ciudad antigua a por material y nos pusimos manos a la obra aprovechando una breve tregua que nos dio el monzón.
La primera que protegimos de la lluvia fue la casa de una de las ancianas del slum… Supongo que algunos me recordareis quejándome de las humedades que teníamos en casa… que bueno es darse un baño de realidad y ver lo afortunado que eres con “tus humedades” sin necesidad de preocuparte de si vas o no a poder dormir esa noche en casa. Por cierto, en la casa de voluntarios también tenemos goteras aunque no en el dormitorio, solo en el baño y en la cocina… a ver si podemos arreglarla también.
La primera de las viviendas que protegimos del monzón.
El paisaje que transforma la lluvia nos deja algunas imágenes impactantes en los entornos del slum.
..."De tapas" en el slum...
En una de las primeras escuelas infantiles que se construyeron en este proyecto estamos haciendo una ampliación y arreglando la cubierta, que también tiene goteras. El plástico es nuestro único aliado para combatir la humedad. En este caso hemos enseñado al constructor local que esta a cargo de la obra a emplearlo también como impermeabilizante en los muros de contención de tierras. Las pequeñas mejoras técnicas que aprendan les serán muy útiles en el futuro. Muchas veces el mayor regalo que podemos hacerle a esta gente es transmitirles algunas mejoras en su modo de hacer las cosas porque cuando volvamos a casa ellos podrán seguir haciéndolo y nuestra labor aquí perdurará en el tiempo.
Impermeabilización de bajo coste del muro de contención.
Lucía por su parte se ha involucrado de lleno en el proyecto Aganwadi, que significa guardería en guyarati. En las aganwadis como ya os expliqué dejan a los mas pequeños mientras los padres trabajan, pero aquí no los consideran lugares en los que aprender, sino mas bien como un espacio donde mantener a los niños alimentados y entretenidos hasta que los padres vuelvan. La idea que Lucia le ha propuesto a la organización es añadir un poco de aprendizaje y transformar el concepto tradicional de guardería en el de escuela infantil. De este modo, los niños estarán mejor preparados para empezar el colegio y comenzarán desde pequeños a desarrollar el interés por aprender. De momento este es un proyecto piloto, y en el caso de que funcione bien, será también necesario enseñar a las profesoras el método para que puedan continuar con este cambio de concepto.
Lucía conociendo la Anganwadis para implantar el nuevo sistema.
Hemos estado también en el Ahsram de Madre Teresa. La madre superiora me recordaba perfectamente y le ha alegrado mucho verme por allí de nuevo. Encontrarme de nuevo con los enfermos ha sido muy duro. Ya van por mas de 200 enfermos terminales, sin medios y sin familia que son atendidos diariamente por las 5 hermanas de la caridad que forman la comunidad. Tienen algunas personas de apoyo en esta labor pero siempre les viene bien una mano. Con las lluvias tienen problemas en la cubierta del edificio y estamos organizando como arreglarlo. Os seguiré contando sobre este tema, porque aquí los plásticos no sirven.
Muchas gracias a los que habéis colaborado económicamente con este proyecto. Los plásticos los estamos pagando con lo que hemos recaudado, y tenemos pendiente lo de la cubierta del Ashram de Madre Teresa y la zona de juegos en la comunidad de leprosos que por cierto, en Manav Sadhna le han cambiado el nombre por “loving community”. El nombre de le damos a las cosas es también importante. Desde mi punto de vista es un esfuerzo por cambiar el rechazo mental que ha supuesto siempre tratar con gente con esta enfermedad. Para el parque de juegos nos han donado un tobogán! El resto de columpios estamos pensando hacerlos con ruedas… aunque todavía no hay nada decidido.
Por último os dejamos con esta foto. Hay algunas personas para las que el ingenio se multiplica a la hora de ayudar a los demás. Este es el caso de una americana de Manav Sadhna que ideó esta silla de ruedas para aquellos con menos recursos. Es facil de construir y mucho mas barata… que os parece?
Silla de ruedas de bajo coste.
Os seguiremos contando pronto!
Podéis preguntar o comentar lo que os apetezca. Nos encantará contestaros.
Un abrazo!
jueves, 15 de octubre de 2009
punto y aparte
El domingo como siempre fui a al convento de Madre Teresa y me despedí de los enfermos entre afeitados y juegos. Aqui abajo teneis a la madre superiora que me acogio con mucho cariño cada vez que estuve alli.
Si observais con atencion podeis ver por ahi a la Madre Teresa...
Mi última semana en Ahmedabad ha sido quizás la mas emocionante de todas. Me ha parecido como si las 5 primeras semanas hubieran sido un entrenamiento para nuestro viaje de tres días a Sarasavadi, un pueblo situado al noroeste del estado de Gujarat.
Sarasavadi, con unos 700 habitantes y 110 familias de agricultores, es el pueblo de mi amigo Raju. Me contó que su sueño era convertir Sarasavadi en el mejor pueblo del mundo. Hoy día en India, la migración del campo a la ciudad en busca de una vida mejor es un de los mayores problemas para sostenibilidad de la urbe. El sueño de Raju es convertir su pueblo en un modelo de comunidad autosuficiente donde las familias no necesiten migrar a la ciudad. Aqui teneis a algunos de los habitantes del pueblo de Raju.
De los bufalos obtienen principalmente la leche que consumen.
Algunos de los ancianos del pueblo son sorprendentes...
El objetivo del viaje principalmente consistía en integrarse en la comunidad y ayudarlos desde adentro. Es por eso que a cada uno de nosotros se nos asignó una familia que nos acogió en su casa y con la que compartimos día y noche. Realizamos también una serie actividades comunes con el grupo de voluntarios… limpiamos el pueblo, tuvimos varias sesiones de higiene con los niños, construimos el sistema de drenaje de aguas grises de una de las familias, jugamos con los niños…
Mi amiga Anjali lavando y peniando a uno de los niños.
Esta es mi amiga Sachi mientras le limpiaba los oidos a uno de los niños.

Hubo tambien tiempo para jugar...
Si las condiciones en la ciudad son precarias en muchos casos, no os podéis imaginar el nivel de humildad del que estamos hablando en el pueblo. No existe red de distribución de agua, solo hay 3 aseos para todo el pueblo y las familias apenas si tienen para comer cada día. Sin embargo, os puedo asegurar que he recibido una lección de generosidad y humildad indescriptible. Y ahora os hablo de la familia que me acogió durante esos tres días. Vivian juntos el abuelo, la abuela, y su descendencia: su hijo, su esposa y sus dos nietos.
Mi primer contacto con ellos fue el almuerzo del primer día. Los niños estaban en el colegio y los padres trabajando así que comí con los abuelos.
Mi abuela de adopcion cocinando...
No os imaginais la habilidad que tienen para trabajar en esa postura...
La comunicación fue realmente difícil pues ellos tenían la misma idea de inglés que yo de gujarati (o quizas menos). Sin embargo en este primer almuerzo las miradas y las sonrisas fueron elocuentes. La cena fue mucho mas fácil, pues el mayor de los niños había aprendido un poco de inglés en el colegio. Con esta pequeña ayuda y moviendo las manos para entendernos pasamos una cena muy agradable. El leguaje internacional del amor se habla en todas partes… El menú… el mismo que a medio dia… un poco de arroz y vegetales con una salsa que picaba a rabiar! (el mismo menú de los tres días…)
Es fácil compartir cuando tienes la nevera llena… sin embargo, esta gente no tiene ni nevera. Es por eso que el cada grano de arroz que me sirvieron tenia un valor incalculable para mi y a pesar del picante me lo comí todo sin rechistar.
Llegó la hora de dormir, pero antes tuve una sesión con los dos niños de cómo lavarse los dientes… y le regale un cepillo a cada uno (mi querido amigo Bunbu estara muy orgulloso de mi). Me dieron una especie de amaca de madera y cuerda (Khatlo: la cama tradicional en Gujarat) y una manta, y nos salimos a la calle… un espacio que se convierte en el dormitorio comunitario durante la noche. Mirando las estrellas y con una manada de búfalos pastando a escasos 10 metros de mi me quede dormido mientras uno de los nietos, dueño de mi Khatlo, compartía el de su abuelo... Cuanto tenemos que aprender de esta gente…
El despertar a la mañana siguiente a las 5 de la mañana y la ducha a cubetazos en su humilde casa, me hizo comprender lo afortunados que somos por todas las facilidades que tenemos... La abuela preparó “chai te” para desayunar y lo acompañamos los restos de chapati (un especie de tortas de pan) de la cena de la noche anterior. Y después del desayuno nos reunimos todos los voluntarios para las actividades comunes. Así trascurrieron tres días inolvidables en los que me trataron como a un hijo mas.
Tome esta foto a las 5.15 am. El Khatlo de la botella de agua es el mio.
Esa es la ducha continua a la entrada de la casa...
Mi casa en Sarasadavi fue todo lo que veis en la imagen.
Vivir como ellos viven, comer lo que comen, dormir donde duermen, asearse donde ellos lo hacen… no os podéis imaginar como se te abren los ojos y el corazón ante la necesidad. Aquí os dejo con algunas fotos mas de mi familia y de los tres días en el pueblo.
La cena de la última noche con los abuelos y los nietos.
Esta es la madre de los niños (sari rojo). Nos lo pasamos genial mis hermanos adoptivos y yo, sobre todo cuando me disfrazaron!
Abajo podeis ver algunos de nuestros vecinos, cada cual mas especial...
Esta abuela era encantadora.
El mistol esta pasado de moda. Aqui usan tierra para fregar los platos.
Los abuelos siempre alrededor de los nietos.
Cualquier sitio es bueno para darse una vuelta por Sarasavadi.
Los bebes estaban en la gloria en estas cunas artesanas.
Aquí termina mi primera contribución como arquitecto sin fronteras entre otras numerosas experiencias que sin duda han enriquecido este viaje a mi interior. He descubierto una realidad dura pero hermosa; la sonrisa, el amor y la espiritualidad acompañan la "pobre" feliz vida de esta gente.
La reflexión del lechero del pueblo.
Entre las muchas cosas que he aprendido en esta aventura podria decir que la mas importante es donde buscar la felicidad… ¿dónde? En el servicio y entrega a los demás. Que fácil es encontrar la felicidad cuando haces las cosas por amor a los demás, por ayudar, por servir…
En segundo lugar he aprendido a vivir con menos…con lo básico. Y a aprovechar cada uno de los granos de arroz de mi plato… de las gotas de agua de mi vaso… de los metros cuadrados de mi habitación… de los talentos que Dios me ha dado.
Y por último he aprendido a compartir experiencias íntimas de mi corazón con los demás. Gracias a vuestros comentarios estoy seguro de que en parte mi experiencia ha sido nuestra y que al menos un poco todos hemos aprendido de esta misión.
Lucia, Papa, Mama, Lourdes, Danny, Alber, Susi, Prisca, Chus, Titi, Tito, Carlos, Toño, Susana, Bunbu, Mati, Carolina, Nuria, Juan Pablo, Efrén, Rafa T., Rafa Diaz, Scott, Suzi, Gio, Ami, Remi.... (y todos aquellos que han leido estas lineas pero no hayan podido escribir), desde lo mas profundo de mi corazón:
G R A C I A S
Mañana pondré el primer “punto y aparte” a mi experiencia en la otra realidad en India. Vuestro apoyo durante estas seis semanas ha sido una bendición para mi. Compartir todo esto con vosotros me ha hecho crecer a mi mas que nadie. Aunque me conmueve pensar que de verdad he dejado un trocito de India y de sus niños dentro de vosotros. Pero lo mas importante esta por venir a partir de ahora dentro de cada uno de nosotros. Si verdaderamente hubo una palabra que nos emocionó… podemos quedarnos como estamos… o podemos dejar que esa palabra nos refresque el alma y nos haga actuar en favor de aquel que necesita nuestra ayuda, nuestro servicio… nuestro AMOR.
Os quiero mucho.
RAFA.
"El mundo es como un gran espejo, sonrie a tus amigos y ellos te sonreiran" M.Gandhi.























